Como en la película que le dio su nombre, Ben Hur se puso las pilchas de gladiador y en su lucha por quebrar al puntero (en ese momento) ja, usó sus armas mortales: el talento del Máquina Giampietri (un enblema en B-H) para generar fútbol y el oficio de goleador de Claudio Bustos. Fue a los 12 del ST. De un avance de Atlético nació la contra y un Giampietri genial se sacó tres hombres de encima, la tiró larga sin que nadie se atreviera a cortarle la carrera de 30 metros que hizo y le puso una asistencia con moño a Bustos, para que el Rifle gatillara el tiro mortal. Hasta allí, Bustos había sido una sombra de sí mismo. Pero tenía una sola bala en el cargador, y era la bala de plata: el puntano la usó con la frialdad de los goleadores de raza. "Se la quise picar y como la cancha estaba mala, rebotó en el arquero. Por suerte me quedó el rebote para abrirme y convertir", dijo. A los 6.000 que poblaron las tribunas locales del Parque sólo les importó que la pelota terminó adentro. Y que el goleador fetiche de la BH reapareció cuando más lo necesitaban.El D.T en esta ocasión había sido el Patón Jerez un tipo que llego en la peor situación institucional de nuestros club por este problema y muchos que acontecían en aquel entonces decidió borrarse muy rápidamente...Una vez mas dejábamos mal parado a nuestro hijo para las instancias siguientes... Una peli repetida esta jaja.
martes, 10 de junio de 2008
Le paro la "MAQUINA"
Como en la película que le dio su nombre, Ben Hur se puso las pilchas de gladiador y en su lucha por quebrar al puntero (en ese momento) ja, usó sus armas mortales: el talento del Máquina Giampietri (un enblema en B-H) para generar fútbol y el oficio de goleador de Claudio Bustos. Fue a los 12 del ST. De un avance de Atlético nació la contra y un Giampietri genial se sacó tres hombres de encima, la tiró larga sin que nadie se atreviera a cortarle la carrera de 30 metros que hizo y le puso una asistencia con moño a Bustos, para que el Rifle gatillara el tiro mortal. Hasta allí, Bustos había sido una sombra de sí mismo. Pero tenía una sola bala en el cargador, y era la bala de plata: el puntano la usó con la frialdad de los goleadores de raza. "Se la quise picar y como la cancha estaba mala, rebotó en el arquero. Por suerte me quedó el rebote para abrirme y convertir", dijo. A los 6.000 que poblaron las tribunas locales del Parque sólo les importó que la pelota terminó adentro. Y que el goleador fetiche de la BH reapareció cuando más lo necesitaban.El D.T en esta ocasión había sido el Patón Jerez un tipo que llego en la peor situación institucional de nuestros club por este problema y muchos que acontecían en aquel entonces decidió borrarse muy rápidamente...Una vez mas dejábamos mal parado a nuestro hijo para las instancias siguientes... Una peli repetida esta jaja.
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